Industrias distintas. La misma máquina rota.
Los síntomas riman en todas partes: dinero gastado que nadie puede rastrear, leads que se enfrían antes de que alguien llame, y un stack de herramientas que se contradicen en silencio. Lo que cambia es la forma de la solución.
Un pipeline que el equipo comercial sí trabaja.
Meta Lead Ads hacia un mercado en EE. UU., operado desde fuera. Los leads caían en una hoja de cálculo y esperaban. La plataforma que se pagaba para dar seguimiento costaba más cada año y hacía menos de lo que el equipo necesitaba.
Lo que construimos
Un CRM sobre su propia infraestructura: captura, calificación por presupuesto y plazo, asignación, secuencias de correo desde su dominio, tareas de llamada con fecha límite y un resumen matutino.
Lo que cambió
El primer contacto pasó de días a minutos, automáticamente. La directora comercial trabaja un pipeline en lugar de una hoja de cálculo.
Lo que reemplazó
Una plataforma todo-en-uno rentada, y el ordenamiento manual que la rodeaba.
Atendido a medianoche. Pagado bien el viernes.
Las consultas llegan por Instagram y WhatsApp a toda hora, y convierten mejor si se responden de inmediato. Mientras tanto, las especialistas cobraban comisiones calculadas a mano: lento y corrosivo para la confianza.
Lo que construimos
Un asistente en los canales que las pacientes ya usan, conectado a la disponibilidad real, más un control de comisiones calculado desde la fuente de verdad.
Lo que cambió
Las consultas se responden a toda hora, y ya nadie discute los números de comisiones.
Lo que reemplazó
El silencio fuera de horario, y una hoja de cálculo que tres personas mantenían distinto.
Cotizaciones sobre inventario real, no sobre la lista del mes pasado.
Un catálogo que se mueve constantemente, vendido a través de una red de distribución fragmentada, cotizando a mano contra un PDF que ya estaba desactualizado al enviarse.
Lo que construimos
Un agente de catálogo que cotiza contra inventario en vivo, más reporteo consolidado de la red de distribución.
Lo que cambió
Las cotizaciones salen en minutos y reflejan lo que de verdad hay en almacén.
Lo que reemplazó
Una lista de precios en PDF y mucho preguntarle a alguien que revise.
Una vista semanal en la que todos coinciden.
Tienda, marketplace y varias plataformas de anuncios, cada una reportando una versión distinta de la misma semana. Cada junta empezaba discutiendo de quién era el número correcto.
Lo que construimos
Una capa de datos conciliada que une todas las fuentes, refrescada varias veces al día, con alertas cuando algo se sale de rango.
Lo que cambió
La junta semanal arranca desde una sola vista. Ahora la discusión es sobre qué hacer, que es la discusión útil.
Lo que reemplazó
Cuatro exportaciones, la tarde de un analista, y una lámina en la que nadie confiaba del todo.
Al marketplace, y con inventario para sostenerlo.
Un producto fuerte sin presencia en marketplace, y sin forma confiable de pronosticar qué producir. Lanzar sin esa segunda mitad es la forma más rápida de quedarte sin el producto que sí se vendía.
Lo que construimos
Lanzamiento en marketplace y operación de catálogo, con planeación de demanda construida sobre venta real.
Lo que cambió
Un canal que vende, y un plan de producción que lo refleja.
Lo que reemplazó
No estar ahí en absoluto.
Empieza por el número que no tienes.
Tres semanas, acceso de solo lectura, sin costo, y un alcance escrito que te quedas, sigas o no. Si no encontramos nada que valga la pena arreglar, también te lo decimos.